jueves, 10 de junio de 2010

Poesía de Humberto Vacas Gómez (Poeta Ecuatoriano nacido en 1912)




CANCIÓN DE TU SOLEDAD Y LA MÍA
Como siempre estás sola
en la mitad del mundo
sin historias,
con ese sencillo corazón acostumbrado
a amar la tierra bajo el día
y a temer la sombra bajo la noche.
Nunca te acostumbraste
al horror de la muerte
justificando la vida,
ni a la propicia alegría del silencio
bajo relámpagos de deseo.
Ni siquiera
al sueño de remotos temporales
que podrían herir una rosa
o apagar las lámparas cotidianas,
donde tu vida fácilmente transcurre
en forma de zapatillas, de flores,
sonidos y oraciones
o de inofensivas hogueras
que pigmentan las nubes,
y los lagos de horizontes familiares
de fáciles navios
o de finos lamentos
por naufragios de veleros de papel
o por la tristeza de una flor olvidada
y marchita en búcaros inútiles.
Heridas que se curan              
como si no fuesen heridas.
¡Oh! luz tan pequeñita
en vuestros ojos claros.
Nunca estuviste tranquila
arrimada en mi pecho.
Tus ojos se entornaban presintiendo el abismo, 
Comprendo que te espante
mi monólogo inmenso,
la furia de mi pecho,
tu soledad tumultuosa.


Comprendo que mi sangre,

sangre negra de espanto, sangre oscura y ardiente
de dolor fecundada
te llene de recelo-
El sol alegre y claro no me dio reposo
ni el encaje y la espuma me dieron su finura:
Su rudeza de barro
me dio la vida dura,
el abismo, el deseo,
la pobreza en los hombres
que pesa más que un astro.
Me dio sabiduría el dolor y el tumulto,
El rugir de la especie
como un rugir de siglos
asciende a mi garganta
con la fuerza de un grito.
Eso es lo que te espanta:
mi jornada de angustia
por el vasto Universo,
mi estrella de silencio
que golpea en la sombra
como un ciego eterno
o como un eterno muerto.
Somos tan distintos: 
Tú eres tan clara. 
Yo soy esencia oscura 
de una alquimia sufrida. 
Soy como un pájaro negro 
que hace sombra tu lámpara

martes, 1 de junio de 2010


nueve
una serpiente ígnea se revela ante mis ojos
desgajados en la cascada que impide ver mi rostro
hierbas surgen de la amapola
                                                      que destruyen mi juventud

tijeras emergen del álamo de la luna

             S                         E                                   N       
                E          P     I        N   T               Í    G      E
                     R                                E                               A

retorcida en la atadura de mi cabello
sombra que divagas en el centro del poema
paloma herida en el labio esotérico de la noche

¿Dónde se encuentra el estanque que destruye el pasado/
dónde los cuerpos recaen como valles cimentados en el portete de la lágrima? 
Tal vez, en el suicidio que recuerda el labio esperpento 
de uvas
              de caracoles entumecidos en hembras solas
              de nubes moviéndose en lo alto del sueño 
              tratando de sostener los pecados que amamantan a sus héroes,

        …de huesos perdidos en su taller de luz…/

                 “OJO ENDEMONIADO ¿dónde tu diente?”


diez
son los círculos maniatados que perecen en la hoguera de la terraza baldía, los zapatos abandonados en el llanto del fantasma que fenece a lo lejos, el interminable candado que cimbra al ave degollada

son los círculos que danzan en el rostro envejecido del olvido

¿en qué oscuro cielo el vaho reminiscente de la lluvia aparece en la ventana, sin luz y con una flecha en la lengua?

Los caracoles entumecidos recrean una sombra debajo de las nubes que van tomando forma en las aguas dormidas que sangran sobre los crines de la demencia
                                                                     en las aguas frágiles invadidas por cuerpos desechos en labios adornados por frutos inquietos

son estas muertes que nos consumen la rebeldía de la vida
que nos torturan las mejillas danzantes de potros rosados
que se posan en los cabellos hirsutos
y penetran en el secreto silencio convertidos en ocio

ELEVARNOS ETERNAMENTE DEL CIERZO ABATIDO EN LA CARNE
ELEVARNOS y decaer en el grito hambriento de ciudades heridas
HACEREACER/CRECER con las manos magulladas en la historia, agitar nuestros brazos en el florero urdido por colores enigmáticos (considerar al mito como la conjugación de la naturaleza concebida en el pecado)
morder la noche,
                                 saber que existimos en nuestra angustia




miércoles, 26 de mayo de 2010

La Casa del Poeta Peruano ha publicado el trabajo del compañero
 Freddy Ayala Plazarte 

"LA METÁLICA LUMINOSA"
El eterno retorno a la vanguardia Ecuatoriana, 
un homenaje al poeta vanguardista HUGO MAYO 




NOCHE EN EL ESPACIO

La palabra que se busca
en el grito de los astros
En la esquina arrepentida
y siempre en el oro
que destila obscuro
Reuma del remolino
en la nebulosidad
Ser el lucero empalizado
pero ser el insatisfecho
de la época
sin la respuesta del día
que amontonó las aguas

viernes, 21 de mayo de 2010

IV Festival: Palabra en el Mundo
"La diversidad hace más ancho el mundo"
Martes 25 de Mayo 
"Esencia de la Poesía"

IV Festival: Palabra en el mundo
Con la participación de jóvenes poetas de los talleres literarios 
de la Casa de la Cultura Ecuatoriana "Benjamín Carrión"
Coordina: Diego Velasco Andrade

Cafélibro
Leonidas Plaza entre Wilson y Veintimilla
20:00
Entrada libre

Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo, Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paraula in su Mundu, Cuvânt în Lume,Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world,Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre, Paraula en el Món, Chuyma Aru,Koze nan lemond,Kelma fid-dinja,Milim ba ólam, 
Nagmapu che dungu



lunes, 17 de mayo de 2010





Por tercera ocasión se publica en Veracruz-México un trabajo que agrupa literatura ecuatoriana, la revista Nueva época dirigida por Raúl Hernández, en su primera edición: fue la narrativa contemporánea, en su segunda edición el ensayo del poeta vanguardista Hugo Mayo, en esta ocasión una muestra emergente de novísimos poetas jóvenes (parte de la selección Premonición a las puertas), varios con publicaciones y otros sin publicaciones, con las imágenes del artista visual ecuatoriano Pedro Herrera Ordóñez
                     Si quieres descargar la revista presiona aquí
Novísima Poesía Ecuatoriana
Por Alberto Hernández Vásquez
Subdirector "Revista de Literatura Contemporánea"


La revista Cultura de VeracruZ, en su número 55, de mayo de 2010, recoge la muestra Novísima Poesía Ecuatoriana, realizada por Freddy Ayala Plazarte; de quien puede consultarse su ficha bibliográfica en las páginas del número 52 de la revista Cultura de VeracruZ, en donde dio a conocer su profundo estudio: “El eterno retorno a la vanguardia ecuatoriana. Homenaje al poeta vanguardista Hugo Mayo”. Ahora, en esta ocasión realiza las notas, recopilación y selección de los jóvenes poetas ecuatorianos, como un importante y trascendental prólogo.

Se trata de una antología de poetas nacidos a partir de 1979, como Oswaldo Calisto Rivera 1979-2000,  “Cachibache”. Una verdadera revelación y homenaje a este autor,  casi de culto, entre las nuevas generaciones. Sin duda alguna, destaca la rebeldía y el atrevimiento por reformar el estilo literario. Puede apreciarse su fuerza arrolladora en el empleo de las palabras: “Vuestro espía acordona un veneno de espigada claridad Y el gafete de cándido murmullo apareja al reinado Pelirrójese, he aquí la victoria de tilos en vuelo ¿habéis preferido el álbum al farallón empotrado? ya os comenta el bravo relente que en lo alto mece al afrecho pues excelencias, a bien comprobar pueden los arcanos de una inmensa gloria Si, aquí vuestro caudillo hinca la mollera”.

Juan Carlos Astudillo (Cuenca, 1979), se permite continuar con la tradición de la lamentación: “¡Somos los elegidos! –recordamos–, los encargados de / embriagar, drogar y fornicar la fe…de patentar un nuevo. / Dios…una nueva religión…”  En cambio, Johanna López Santos (Quito, 1979), lleva a cabo un recorrido hacia la desintegración de los sentimientos: “No sé qué valía representa la tristeza…. /  ahora /  cuando la soledad /  cubre párpados disecados, /  ojos desapacibles y mejillas mojadas; /  no hay punto de llegada /  ni de partida.”

Entre estas búsquedas extrínsecas de la forma poética destacan las imágenes de  Juan José Rodríguez (Quito, 1979): “La vida prefiere perseguirse a sí misma / bajo lunas que sienten coronarse de yedras. / Yace el cuerpo en el claro distante.”  La prosa poética de Carlos Luis Ortíz (Alausí, 1979): “Verter en la ruina de los espejos los escombros de una lágrima. Considerar al miedo como un parpadeo necesario e imposible, pedirle a alguien que detenga el cuerpo antes de la caída y si es posible que zurza las cicatrices antes de la lástima.”
Por Rocío Soria (Quito, 1979), se consiguió el extraordinario contacto y la promoción de las letras actuales de Ecuador. Lo cual permitió el encuentro con su propia poesía: “Dios arrojaba un vómito de sangre, / un vómito supremo, / hablaba con su habitual tendencia al secreteo / se visitaba con el espanto que producen las visitas inesperadas, / se rendía ante sí con el arte histriónico de su confesión. / Dios supremo, Dios de exterminio”.

Alexis Cuzme (Manta, 1980), colabora con algunos de sus versos. Es conveniente leer en voz alta el siguiente poema: “Soy un diario sin tachaduras / que no cabrá en tu entendimiento, / una pulcritud superior impenetrable, / una desleal combinación lexical / para arruinar la convivencia. / Y no hay remordimiento, / porque cada letra suturada / entre sí, / se volvió mi cédula / de invisibilidad”. En esta línea de búsqueda de la identidad, César Eduardo Galarza, (Guayaquil, 1981), propone que: “No ofendamos al encuentro de nuestras carnes / con glotonería lírica y estéril. / Ha cesado la etapa del cortejo / ¿por qué prolongar la falsedad?”

Dentro de estas reflexiones, David Sánchez Santillán, (Quito, 1981), contempla: “Día tras día, / un solo sosiego, / oscura aberración”. César Eduardo Galarza  (Guayaquil, 1981), enfrenta convincente la objetividad de la: “Arena desvanecida / Atrás queda el puerto, / atrás los seres que exigieron tu presencia.” La necesidad vital del diálogo de  Sebastián Lazo (Cuenca, 1982), quien narra un fragmento sentimental: “Apresuro estos días, lluvia y ciudad. / Siento en el aire un empujón de la vida / y aquel que mi pecho martilla / despierta con ansias de fuego.” 

Sin embargo, Dina Bellrham (Milagro, 1984), intenta desafiar a la soledad: “Necia la médula / que fermenta mis pestañas / de buscarte a hurtadillas / cuando la noche muere / y tu voz disipa febrículas”. La señal del paso del tiempo deja sus huellas en la juventud de  Andrea Samaniego (Quito, 1985): “He cronometrado mis movimientos por años, / hasta la música que ahora te explota en la nuca. / Apenas si te mueves hacia delante”. Las sentencias de Wladimir Zambrano (Guayaquil, 1985), definen la existencia de la creación: “Feliz sea el hombre que respira su ceniza, / que como una suerte de Dios”

La tragedia de la caducidad permite a Tyrone Maridueña (Guayaquil, 1986), escribir los versos: “En esta hora / La verdad se convierte en una enfermedad de los dioses / Los hombres desean reconocer la cura. / Pero su cuerpo / No es más / Que carne y memoria.” La actitud del papel femenino como una lógica diversa y fundamental de Carolina Patiño (Guayaquil, 1987-2007): “Mujer de espíritu vaciado / por una pérdida /
algo lejano su rostro / abruma a mis pupilas / hechas piedra / débiles ojos cansados de llorar / evaporan su esencia.”  

El papel trascendental de la función y el empleo exacto de cada palabra, con la cual  Cecibel Ayala (Cayambe, 1986), expresa que:  “Solo basta un momento para que la intensidad y la duración / liberando ese antaño grito contenido / en la garganta.”   La indagación de Edison Navarro (Quito, 1983), sobre los principios, conocimientos y realidad, en la que: “Se ve a los ángeles fornicar, / ruedan botellas y retazos de alas con carne / la orgía se desató en el paraíso.” En este sentido lúdico, Yuliana Marcillo (Chone, 1987), consuma su visión literaria de vencedora: “Sin tetas ni caderas, / conquisto a mi modo.”  Todo corresponde a lo que Ezra Pound solicitaba sobre que: “Los poetas son las antenas de la raza”, y antes Martín Heidegger planteó: “La poesía es la fundación del ser mediante la palabra”. 

Se  debe mencionar y destacar que esta entrega mensual de Cultura de VeracruZ, está ilustrada por el artista visual Pedro Herrera Ordoñez, Carchi, 1956. Dentro de las propuestas de esta revista independiente, la principal desemboca en la promoción de los jóvenes escritores de México, América Latina y España. Por lo cual, los lectores tienen la oportunidad de aproximarse a sus páginas en representación virtual, a través de su descarga en el blog: http://nuevaepoca.blogspot.com/, como una forma de enlace sin fronteras, ni aduanas o censuras institucionales, en la libertad única de las palabras.     

martes, 11 de mayo de 2010


Desalojo

Somos la distancia entre desaparecidos
esa suma brutal de pájaros inertes
donde llueven estacas,
rifles disparando dedos

Abrimos el telón para que inicie este teatro de pulgas,
desalojo de cuerpos que no caben en el pecho,
somos una fosa común
el zumbido de una mosca devorando pupilas
una botella de huesos.

Sumamos lo mismo que un enfermo
a las filas de esta marcha de encías
donde se arrincona un perro

Somos un ábaco de dientes
el cálculo de cruces
para llorar al feto de la ventana


que ahora SOY. 



Ser


Hasta hoy,
              lo que sé de existir,
                                      es dejar el mantel lleno de migas.



Decreto

La memoria es el cuerpo del dolor
que luego se hará carne
resucitará al tercer día
para toda la vida
y andará por sobre nosotros
para recordar nuestros pecados
y hacernos la vida eterna.


Amen.



 

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