David Ledesma Vasquez (Guayaquil 1934 -1961)
Poeta y periodista. Tal vez una de las voces más sólidas y estremecedoras de la lírica ecuatoriana de estos últimos cincuenta años. Con respecto a Ledesma, Hernán Rodríguez Casteló recuerda: "'Sabio niño fugaz', lo llamó Ileana Espinel, que tan cerca lo tuvo. En los cortos veintisiete años de su vida, fundó un grupo poético
-"Club 7"-, con su revista; animó el nuevo movimiento lírico guayaquileño, imprimiendo honda huella en sus compañeros (Ileana Espinel, Sergio Román, Gastón Hidalgo y Alvaro San Feliz), y dejó una obra lírica de altas calidades e inconfundible acento."
BIBLIOGRAFIA
Poesía: Cristal (Guayaquil, 1953); Club 7 -coautor- (Guayaquil, 1954); Gris (Caracas, 1958); Los días sucios -coautor- (Guayaquil, 1960); Cuaderno de Orfeo -póstumo- (Guayaquil, 1962); Antología personal -póstumo- (Guayaquil, 1962); La risa del ahorcado o La corbata amarilla -inédito-; Poemas para Guatemala -inédito-; Elegías -inédito-; Teoría de la llama -inédito-; Cuba en el corazón -inédito e inconcluso-. Consta en las antologías: Lírica ecuatoriana contemporánea (Bogotá, 1979); Poesía viva del Ecuador (Quito, 1990); La palabra perdurable (Quito, 1991).
ESTUDI PARA NARCISO
(A Paul Valéry)
El agua violeta entre tus manos
Y la tarde... Y sus piras infinitas
quemando de amaranto tus cabellos
Tranquilo tú, desnudo de ti mismo,
para admirar el fondo de tu estanque
tu adormecida sed y tu cintura
de nácar -si se quiere- o de durazno
Tu sexo de naranjo sin estío.
Tu sangre ebria de sol. Y tu minorada
de áspid, de triángulo sin sombra
Tu pulso. Tu estatura de verano.
Y el mar en verdes cópulas de espuma
Debiera hacerte dique si eres río.
Debiera hacerte red inconmovible,
para el perfil etéreo de tu aliento
Debiera no quebrarte el alba pura.
pero tu voz se torna mi silencio..
Y muero en ti. Y mueren mis gaviotas
Y el mar -desde tus labios imposibles-
me nombra en ti, me asedia con sus
con cítaras y abismos y misterios.
Y caigo yo vencido. Y tú vencido,
sin lámparas, sin diques, sin barreras
Y pierden paz mi alma y mi sendero
Y Dios, de bruces, ante ti, se rinde.
ELEGÍA
Sangre pura con miel en las axilas"
Jean Aristiguieta
¡Oh soledad completa de tu axila!
Dulce tibieza de vellón tan suave
en donde nace —en un espasmo absorto —
tu desnudez más Intima. Y la llama
tan pálida que hiere tus pupilas
con esa lividez que es de otro mundo:
un mundo en donde —acaso— ya no existen
sino tus finas cejas perseguidas
por un viento de aroma —yodo y sangre—
en el país extraño de tu rostro.
(De Cris)
TEORÍA DE LA LLAMA
TEORÍA DE LA LLAMA
Ya no soy más
el hijo de mis padres,
sobrino de mis tías,
nieto de mi abuela;
el ciudadano
que portaba la cédula
número 1317284,
que -en pie- cantaba un himno nacional
y que firmó: David Ledesma
sobre cartas
y cheques
y canciones.
He muerto en mí para resucitarme.
Un nuevo ser me viste.
Ya no puedo decir que soy un hombre
ni que vivo en tal parte,
ni que amo,
ni que soy. Ya no soy.
Me transfiguro
en una entera llama de Poesía
que arde,
crepita
y ruge
desde adentro.
Puedo tener un rostro como un viento,
un hueso como un río,
una muerte como una canción.
Mi ser no es esta costra.
No soy yo.
Ni es mi familia.
Ni es mi pueblo.
Ni es siquiera mi nombre.
Ni es siquiera mi nombre.
Es un espacio luminoso y puro.
Un punto indefinido.
Intangible.
Inasible.
Indescriptible.
Una partícula
de fuerza,
de combate
que me nutre con sus tremendas brasas.
Ahora puedo morir,
puedo vivir también,
sobre mi cuerpo pueden caer piedras,
puede, bajo mis plantas hundirse el suelo:
y no caeré,
ni sufriré dolor.




